Bernat Baró: “La seguridad requiere de una visión transversal, concienciación y esfuerzo colectivo”

Bernat Baró, director de Seguridad Corporativa del Port de Barcelona, afirma en esta entrevista para CUADERNOS DE SEGURIDAD que “la seguridad, al igual que en otros muchos ámbitos, debe asentarse en la coordinación de los distintos actores que operan en el puerto, tanto los tradicionales como los nuevos. Es necesario que todos ellos, junto con el resto de la organización, empezando con el compromiso del Consejo de Administración y la alta dirección hasta cualquier colaborador, se sumerjan en la cultura de la seguridad”. Baró analiza también, entre otros aspectos, los grandes retos a los que se enfrenta hoy en día el sector portuario, así como los pilares sobre los que debe asentarse una adecuada seguridad en estas instalaciones.

[La entrevista íntegra puede leerse en el número 321 de abril de CUADERNOS DE SEGURIDAD]

bernat baró

—¿Qué dificultades plantea la instalación de sistemas de seguridad en instalaciones de la envergadura de un puerto, y en el caso del Puerto de Barcelona?

—De una parte, se plantean dificultades de carácter presupuestario por tratarse de sistemas que abarcan grandes zonas, lo que requiere el uso de distintas tecnologías en los controles de los accesos y de los perímetros. Todas estas tecnologías requieren un sistema de transporte de datos hasta donde se puedan gestionar adecuadamente -en el caso de Barcelona hasta el Centro de Control, donde contamos con la presencia permanente de la Policía Portuaria y casi permanente de la Guardia Civil-. Tanta información requiere de unas redes muy bien dimensionadas que permitan llevar hasta el Centro de Control imágenes y alarmas en tiempo real.

Cuantos más sistemas colgamos de las redes, con tecnologías de alta definición, más las saturamos. Ello nos obliga a buscar nuevas tecnologías que no saturen tanto la red o bien aumentar la capacidad de la misma, con las dificultades que ello entraña.
Otra dificultad es el cambio de cultura que debe asumir la comunidad portuaria cada vez que implementamos nuevos sistemas de seguridad, ya sea en la obligatoriedad de que todos los usuarios del puerto deben estar debidamente acreditados, como en asumir los perjuicios que pueden ocasionar los controles de seguridad.
Cada vez que establecemos controles automatizados para dar apoyo al control de acceso manual, se requiere un tiempo de aprendizaje para que los usuarios utilicen las vías automáticas. Es lo mismo que ocurrió con las autopistas de peaje: también entonces la población requirió un tiempo para el uso de los carriles automáticos. Sólo cuando observan las ventajas del uso del carril automático es cuando se van derivando los usuarios a dichos carriles, y ello se consigue cuando los tiempos de paso resultan más ventajosos.

—¿Cree que la actual crisis por la que atraviesa España ha afectado de alguna manera, hablando siempre en términos de seguridad, a las instalaciones portuarias?

—Creo que no, o muy poco, ya que los puertos desde 2008 han evolucionado muchísimo en seguridad. La entrada en vigor del RD 1617/2007 y su posterior despliegue obligó a las Autoridades Portuarias a designar las instalaciones portuarias que debían estar sujetas al Código ISPS, lo cual obligó a éstas a elevar sustancialmente sus niveles de seguridad. Consecuentemente, se aumentó de forma notoria la seguridad portuaria, ya que el propio puerto también estaba sujeto a dicha normativa.

Además, los puertos que han sido nombrados Operadores Críticos han tenido que aumentar todavía más su seguridad en nuevos ámbitos, me refiero a la seguridad de los sistemas, lo que también se denomina ciberseguridad y seguridad lógica.
Resulta evidente que, a pesar del periodo de crisis que hemos atravesado, los puertos no han permanecido impasibles y se han adecuado a las nuevas demandas de seguridad, ya sean legales como por las circunstancias de nuestro entorno, donde se ha visto imprescindible aumentar los umbrales de seguridad.
Creo sinceramente que la crisis tan solo ha afectado a la velocidad de implantación de las medidas de seguridad ligadas a los presupuestos, por razones que resultan obvias. En todo caso, los progresos realizados son constatables y altamente satisfactorios.