—Casi un año después de la puesta en marcha de la Asociación Española de Seguridad en Establecimientos Turísticos (AESET), de la que usted es su presidente, ¿podría indicarnos cuáles fueron los pilares sobre los que se decidió poner en marcha la asociación? ¿Qué tipo de instalaciones hoteleras engloba?
—La idea de crear esta asociación surgió de un pequeño grupo de directores de seguridad que trabajábamos en instalaciones hoteleras de Madrid, y nos reuníamos periódicamente para compartir experiencias y conocimientos con el fin de mejorar la seguridad en nuestros establecimientos. Hasta ese momento, los incidentes que se producían en cada hotel raramente trascendían fuera del propio establecimiento para no tener que reconocer que, por ejemplo, se había sufrido un hurto. De esta forma, en los hoteles «nunca se cometían delitos». Esto, a quien realmente beneficiaba era a los delincuentes, que podían actuar en varios establecimientos con la impunidad que les daba la imposibilidad de ser reconocidos, ni ellos ni sus métodos, en hoteles donde no hubiesen actuado. A raíz de estas reuniones, a las que empezaron a acudir representantes de los distintos Cuerpos de Seguridad nacionales y locales, así como directores de hoteles y cadenas hoteleras y dirigentes de asociaciones relacionadas con el turismo, la información y comunicación entre nosotros fue más fluida, lo que redundó en una notable mejora de la seguridad. Este interés demostrado nos llevó a la conclusión de que debíamos compartir y hacer llegar los conocimientos e informaciones que tratábamos al mayor número de hoteles posible para, entre todos, mejorar sensiblemente la seguridad de la gran mayoría de establecimientos. De este modo, y porque pensamos que la seguridad debe estar por encima de las lícitas competencias entre las distintas cadenas y hoteles, nació la Asociación Española de Seguridad en Establecimientos Turísticos con el objetivo de ayudar, colaborar, fomentar y concienciar al sector hotelero del importante papel que juega la seguridad en este tipo de negocios relacionados con el turismo que, no olvidemos, representa una importante fuente de ingresos a nivel nacional. Por ello, y contestando a su segunda pregunta, la asociación pretende englobar a todos los establecimientos turísticos (hoteles, hostales, etc.) independientemente de su categoría, tamaño o ubicación ya que, a grandes rasgos y sin matizar demasiado, casi todos tienen problemas y amenazas comunes relativas a la seguridad.
—¿Qué objetivos y proyectos tiene previsto desarrollar a corto plazo?
—En estos momentos la asociación sigue trabajando en el proyecto que, con el patrocinio y apoyo de la Comunidad de Madrid, se inició con la creación y posterior publicación del manual de seguridad hotelera. Esta primera fase ya se ha concluido, habiendo obtenido una muy buena acogida dentro del sector y, en este momento, con la ayuda de la Asociación Empresarial Hotelera de Madrid, se está haciendo llegar a los establecimientos turísticos de la Comunidad ejemplares del citado manual. Pero ahora se inicia la segunda y más ambiciosa etapa del proyecto: poner en práctica el contenido del manual en los distintos alojamientos hoteleros de la Comunidad de Madrid. Esto es algo que hasta el momento no se había llevado a cabo de una manera tan global y orientado a todo el personal que trabaja en este tipo de establecimientos que, en primera instancia, serán los encargados de afrontar cualquier incidente relativo a la seguridad hasta que llegue, caso de ser necesaria, la ayuda profesional.
—¿Qué actividades en cuanto a formación tiene previsto llevar a cabo la Asociación Española de Establecimientos Turísticos (AESET)?
—Como le he comentado, nuestro objetivo prioritario es formar en materia de seguridad a los empleados de los hoteles y hostales de la comunidad de Madrid, además de desarrollar otra serie de actividades dentro del establecimiento, directamente relacionadas con la protección del inmueble, sus ocupantes y sus valores. Pero ya nos están llegando propuestas desde algunas asociaciones hoteleras de ámbito nacional para extender este proyecto a otras comunidades españolas. Incluso se han interesado por el proyecto, a raíz de la publicación del manual de seguridad hotelera, desde algunos países de Hispanoamérica.
—¿Qué papel cree que juega la formación, en cuanto a seguridad se refiere, de los trabajadores de un hotel, a la hora de garantizar la seguridad del mismo?
—La formación, a mi juicio, es la base y la clave para conseguir mejorar la seguridad en nuestros hoteles. La experiencia nos ha demostrado a los profesionales del sector que contar con unos buenos medios técnicos (cámaras de CCTV, detectores, rociadores, etc.) e incluso con un equipo de profesionales de la seguridad no son suficientes si no tenemos a todos los trabajadores del establecimiento adecuadamente formados, con protocolos de actuación claros para cada ocasión, que les permitan proceder adecuadamente ante determinados incidentes potencialmente susceptibles de suceder en un hotel.
—¿Cuáles cree que son las grandes carencias y problemas con los que se encuentra un responsable de Seguridad de una instalación hotelera?
—Pues realmente creo que el sector hotelero aún no tiene conciencia real del importante papel que debe jugar la seguridad en sus establecimientos, y como ejemplo sólo tenemos que fijarnos en los escasísimos hoteles que cuentan con un departamento de Seguridad o con adecuados medios técnicos y humanos que velen por la protección. Uno de nuestros objetivos es sensibilizar a los hoteleros para que la seguridad vaya entrando dentro de sus negocios, y se integre como un departamento más que aúne esfuerzos en pro de la empresa y participe activamente en las estrategias de ésta, como ocurre ya en muchos otros sectores empresariales.
Otro de los principales obstáculos que nos encontramos es que, en algunas ocasiones, el responsable del hotel quiere tener una seguridad que no desentone con la decoración del entorno, sobre todo si se trata de establecimientos de lujo: «esconder» los extintores, disimular la señalización de emergencia, etc. Aunque siempre es posible una solución adecuada, hay que intentar hacerles ver la importancia de estos elementos y la de su fácil localización y accesibilidad.
Por lo demás, los problemas de seguridad susceptibles de ocurrir en un hotel son relativos a los robos, hurtos, estafas, fuga de información, accidentes o actor vandálicos; en un nivel superior estarían los hechos relacionados con actuaciones terroristas y los incendios.
—Recientemente se ha presentado el «Manual de Seguridad en Establecimientos Hoteleros de la Comunidad de Madrid», elaborado por usted junto con Fernando V. Moyano. ¿Podría indicarnos con qué objetivos se planteó la elaboración de este volumen?
Como he comentado antes, tras mejorar la seguridad en nuestros establecimientos gracias a una mayor fluidez en el intercambio de información y conocimientos, que a su vez podíamos trasmitir a los trabajadores del hotel, nos planteamos la posibilidad de mejorar la seguridad del resto de establecimientos turísticos de nuestra Comunidad, lo que podría traducirse en una mejora de la seguridad a un nivel global en toda la región. Para llevar a cabo este proyecto nos pusimos en contacto con la Dirección General de Turismo, actualmente dependiente de la Consejería de Cultura, Deporte y Turismo, de la Comunidad de Madrid. Allí les expusimos la idea de crear un manual de seguridad para hoteles que acogieron de muy buen grado, animándonos a llevarla a cabo y ofreciéndose para apoyar el proyecto que debía continuar, tras la presentación del libro, con las anteriormente mencionadas formaciones y actividades afines.
Actualmente, y dada la buena acogida que parece haber tenido la publicación del manual también fuera de la Comunidad de Madrid, estamos estudiando la viabilidad de ampliar este plan con una proyección a nivel nacional.
—A grandes rasgos, ¿podría explicarnos el contenido del mismo?
—Desde un primer momento, tanto Fernando Moyano como yo estuvimos de acuerdo en que el «Manual de Seguridad para Establecimientos Turísticos de la Comunidad de Madrid» debía ser un documento sencillo, de fácil manejo y compresión, que sirviese de ayuda ante los distintos requisitos y actuaciones relativas a la seguridad más comunes en un establecimiento hotelero. Por eso decidimos dividir el manual en cuatro capítulos iniciales que tratan la protección contra incendios, la seguridad y salud laboral, la seguridad de la información y los actos antisociales e incidentes. A ellos les añadimos dos más: uno relativo a los protocolos de seguridad, con propuestas de acciones ante determinadas situaciones que deben estar perfectamente definidas, y otro que recoge la legislación de referencia aplicable al ámbito hotelero en relación con la seguridad. El libro se completa con dos capítulos que recogen teléfonos y direcciones de interés y un pequeño test para que el hotelero pueda valorar en cierta medida la seguridad que tiene su establecimiento. Además, dentro del manual se incluye un DVD donde podemos ver cómo realizar correctamente la evacuación de un hotel o la manera adecuada de atender a una persona accidentada, así como una serie de escenificaciones de los distintos delitos más comunes que pueden sufrir los turistas (esto último gracias a la colaboración de la Comisaría General de Seguridad Ciudadana del Cuerpo Nacional de Policía).
—¿Qué aporta el «Manual de Seguridad para Establecimientos Hoteleros» al sector hotelero español?
—Nuestra intención es que este documento sirva como rápida y sencilla herramienta para ayudar a todos los hoteleros a solucionar determinados problemas o reaccionar ante diferentes situaciones, que de una manera más o menos común vienen a darse en los establecimientos hoteleros. Queremos que sea un elemento de consulta que ayude a mejorar la seguridad, pero también esperamos que favorezca la integración de la seguridad de una manera clara, completa y definitiva dentro de las empresas hoteleras.
Fotos: Archivo
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